Me he mirado en el espejo
y el retrato que yo vi,
no me recuerda la imagen
que yo tenía de mi.
Las arrugas como surcos
muy marcadas en mi piel,
en mi cara las ojeras,
copas de vino, jerez.
Se me fue la juventud
y los amores de ayer,
el tiempo, ya los borró,
pasó a todo correr.
Sólo me queda la angustia
y los surcos en la piel,
los recuerdos de un pasado,
de una vida de papel.
Este espejo traicionero,
no retrocede al ayer,
y una sonrisa burlona
veo reflejada en él.
Te rompería en pedazos,
amigo que fuiste ayer,
enemigo si reflejas,
la imagen que ahora ves.
La vida no te perdona,
el tiempo, objetivo juez,
como el espejo refleja
en tu imagen la vejez.
A.R.M.
martes, 9 de diciembre de 2014
viernes, 5 de diciembre de 2014
Ciego.
No puedo ver este mundo,
para mi lo es todo negro,
no puedo ver sus colores
porque llegué al mundo ciego.
Pero veo con otros ojos
y lo imagino por dentro,
siento mil cosas, perfumes,
perfumes que lleva el viento.
No lo permitió el destino
que viera el azul del cielo,
ni esa carita preciosa
porque sólo veo negro.
Sólo le pido a la vida,
que con tu voz, con tu aliento,
te introduzcas en mi mente
porque yo he nacido ciego.
Cierto que no puedo ver
pero sí toco tu cuerpo,
y en esa caricia infinita
sopla la brisa del cielo.
Explícame que tu amor,
ese que llevo muy dentro,
me llevará de tu mano,
en las tinieblas de un ciego.
A.R.M.
para mi lo es todo negro,
no puedo ver sus colores
porque llegué al mundo ciego.
Pero veo con otros ojos
y lo imagino por dentro,
siento mil cosas, perfumes,
perfumes que lleva el viento.
No lo permitió el destino
que viera el azul del cielo,
ni esa carita preciosa
porque sólo veo negro.
Sólo le pido a la vida,
que con tu voz, con tu aliento,
te introduzcas en mi mente
porque yo he nacido ciego.
Cierto que no puedo ver
pero sí toco tu cuerpo,
y en esa caricia infinita
sopla la brisa del cielo.
Explícame que tu amor,
ese que llevo muy dentro,
me llevará de tu mano,
en las tinieblas de un ciego.
A.R.M.
lunes, 1 de diciembre de 2014
Noche de Navidad.
Oigo voces en la calle.
pasa alegre la fanfarra,
veo que canta la gente
van tocando la guitarra.
Van cantando villancicos
y a la luz de las farolas,
en la Noche Navideña
suena alegre la zambomba.
Dicen que Dios ha nacido,
que ha llegado nuestro bien,
en un humilde pesebre,
en un portal de Belén.
Que llegaron los pastores,
le trajeron queso y miel,
y que una mula y un buey
calor le daban a Él.
Llegan los Magos de Oriente
y se postran ante Él,
y le ofrecen sus presentes
Ante María y José.
Le pido esta noche al Niño
que los pobres como Él
en esta Divina Noche,
que todos puedan comer.
Que toque los corazones,
de ese pueblo de Israel
porque la lucha en Oriente,
no tiene razón de ser.
A.R.M.
Caminando.
Pasó como un torbellino
la juventud, la belleza,
se marchó por el sendero
de la vida, que es de tierra.
Marcados por las arrugas
como surcos en la tierra,
avanzamos paso a paso
hacia la muerte que espera.
No sabemos dónde está
pero sabemos que acecha,
envuelta en su negro manto,
con su sonrisa siniestra.
Yo no le temo a la muerte
de hecho, nací con ella,
con ella viví momentos
de llanto, dolor y pena.
Cuando me llegue el momento
y me tropiece con ella,
como dos viejos amigos,
yo dejaré en paz la Tierra.
A.R.M.
la juventud, la belleza,
se marchó por el sendero
de la vida, que es de tierra.
Marcados por las arrugas
como surcos en la tierra,
avanzamos paso a paso
hacia la muerte que espera.
No sabemos dónde está
pero sabemos que acecha,
envuelta en su negro manto,
con su sonrisa siniestra.
Yo no le temo a la muerte
de hecho, nací con ella,
con ella viví momentos
de llanto, dolor y pena.
Cuando me llegue el momento
y me tropiece con ella,
como dos viejos amigos,
yo dejaré en paz la Tierra.
A.R.M.
A Miguel Hernández
Un hombre trabaja solo
con su azada la tierra.
La espalda rota, encorvada,
remueve la tierra seca.
Trabaja de sol a sol,
por un jornal de miseria.
No sabe hacer otra cosa
él sólo labra la tierra.
La piel morena, quemada
por el sol que a él le ciega.
Las manos encallecidas
pero intacta su fiereza.
La tierra estima el trabajo,
con sus mieses recompensa,
rindiéndole al campesino
una abundante cosecha.
Patronos, terratenientes
propietarios de la tierra,
pagad un salario justo
y no un jornal de miseria.
El hombre al que contratáis
para labrar vuestra tierra,
esclavo vuestro no será
ni humillaréis su fiereza.
A.R.M.
con su azada la tierra.
La espalda rota, encorvada,
remueve la tierra seca.
Trabaja de sol a sol,
por un jornal de miseria.
No sabe hacer otra cosa
él sólo labra la tierra.
La piel morena, quemada
por el sol que a él le ciega.
Las manos encallecidas
pero intacta su fiereza.
La tierra estima el trabajo,
con sus mieses recompensa,
rindiéndole al campesino
una abundante cosecha.
Patronos, terratenientes
propietarios de la tierra,
pagad un salario justo
y no un jornal de miseria.
El hombre al que contratáis
para labrar vuestra tierra,
esclavo vuestro no será
ni humillaréis su fiereza.
A.R.M.
La búsqueda.
Saltando voy por el mundo
como soldado en trinchera,
asustado y aturdido
como en las noches de niebla.
Llamo a voces, no me escuchan,
no siento nada, me aterra
y en la fiebre de mi mente,
ya sólo tengo tristeza.
En este mundo perdido,
ya no hay paz,sólo la guerra,
el hambre, la soledad,
la miseria y la pobreza.
Ando por ahí sin rumbo,
vagando como alma en pena
y en mi rumbo sin sentido,
busco a Dios en las tinieblas.
Ayer libres, hoy esclavos
de este mundo sin nobleza,
de un sistema que hace pobres
y de sus casas los echan.
Sólo espero que el destino,
la Divina Providencia,
enseñe el recto camino
a los que amasan riqueza.
A.R.M.
,
como soldado en trinchera,
asustado y aturdido
como en las noches de niebla.
Llamo a voces, no me escuchan,
no siento nada, me aterra
y en la fiebre de mi mente,
ya sólo tengo tristeza.
En este mundo perdido,
ya no hay paz,sólo la guerra,
el hambre, la soledad,
la miseria y la pobreza.
Ando por ahí sin rumbo,
vagando como alma en pena
y en mi rumbo sin sentido,
busco a Dios en las tinieblas.
Ayer libres, hoy esclavos
de este mundo sin nobleza,
de un sistema que hace pobres
y de sus casas los echan.
Sólo espero que el destino,
la Divina Providencia,
enseñe el recto camino
a los que amasan riqueza.
A.R.M.
,
Al Niño del portal.
Dicen que Dios ha nacido,
en Belén, en un portal,
entre pobres y pastores,
yo no sé por qué será.
Pudo nacer en palacio
entre los ricos de allá
pero eligió la pobreza,
la pobreza de un portal.
Los primeros que acudieron,
fueron los pobres de allá,
descubrieron al Niñito
entre pajas, en el portal.
Le rindieron homenaje
a ese Dios que encarnará,
la bondad y la justicia,
el amor, la caridad.
Repartid vuestra riqueza,
dad al pobre caridad,
no le quitéis el derecho
que encarna la Navidad.
Si nació pobre y humilde,
en un humilde portal,
si rechazó la riqueza,
¡yo no sé por qué será!
A.R.M.
en Belén, en un portal,
entre pobres y pastores,
yo no sé por qué será.
Pudo nacer en palacio
entre los ricos de allá
pero eligió la pobreza,
la pobreza de un portal.
Los primeros que acudieron,
fueron los pobres de allá,
descubrieron al Niñito
entre pajas, en el portal.
Le rindieron homenaje
a ese Dios que encarnará,
la bondad y la justicia,
el amor, la caridad.
Repartid vuestra riqueza,
dad al pobre caridad,
no le quitéis el derecho
que encarna la Navidad.
Si nació pobre y humilde,
en un humilde portal,
si rechazó la riqueza,
¡yo no sé por qué será!
A.R.M.
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