Cuando yo me muera,
de tu pelo negro,
un mechón me metan,
en mi traje negro.
Y una siguiriya
con aire flamenco.
Cuando yo fallezca,
no veas mi entierro,
no llores mi niña
que yo estoy despierto.
De mi largo sueño,
volveré de nuevo.
Cuando la campana,
toque ronca a muerto,
no quiero que lloren
ni guarden silencio.
Cuando me haya ido,
cuando ya esté muerto.
Un dolor profundo,
me llevo en el pecho,
por dejarte sola,
perdida en el lecho.
Cuando tú me busques
y yo esté muy lejos.
De mi amor profundo,
te queda el recuerdo.
Yo me llevo el tuyo,
volando muy lejos.
Cuando yo fenezca,
cuando ya esté muerto.
Un suspiro ahogado,
dulce como un beso.
Un ¡ay! no te vayas,
un ¡ay! lastimero,
y entre cuatro amigos,
llegué al cementerio.
¡Qué buena persona
oía muy lejos!.
Maldita la muerte
que lleva al extremo.
Y entre abrazos rotos,
terminose el duelo.
A.R.M.
jueves, 19 de mayo de 2016
lunes, 16 de mayo de 2016
Un rayo de luz.
Negras nubes presagian tormenta,
con terrible furia azota el vendaval.
Sentado los rayos el anciano cuenta,
recargando su pipa ante el ventanal.
Ruge con fuerza el riachuelo del monte,
aguas muy frías el arroyo lleva,
todo lo arrasa la fuerte corriente,
y allá en la cima de la sierra nieva.
Un rayo de luz las nubes aparta,
el sol nos muestra la sierra nevada.
La límpida agua su música canta.
En el bosquecillo han quedado ramas.
Cesa el vendaval, su furia se calma.
Las verdes praderas huelen a retama.
A.R.M.
con terrible furia azota el vendaval.
Sentado los rayos el anciano cuenta,
recargando su pipa ante el ventanal.
Ruge con fuerza el riachuelo del monte,
aguas muy frías el arroyo lleva,
todo lo arrasa la fuerte corriente,
y allá en la cima de la sierra nieva.
Un rayo de luz las nubes aparta,
el sol nos muestra la sierra nevada.
La límpida agua su música canta.
En el bosquecillo han quedado ramas.
Cesa el vendaval, su furia se calma.
Las verdes praderas huelen a retama.
A.R.M.
A un pobre cementerio.
Pobre cementerio triste, de pueblo,
de verde oscuro sus álamos viejos.
Negro futuro que espera a los viejos,
cuando ya no estén, cuando no sean pueblo.
Tumbas profundas en la dura tierra,
de blanco pintadas, entre la hierba.
Viento del norte perfila la sierra,
y un sol de justicia seca la yerba.
Emigra la gente, ya no se quedan,
y sólo los muertos sus tierras pueblan,
el triste recinto muy solo queda.
Hoy he venido para ver tu sierra,
y tus desdentadas tumbas abiertas,
los pinos verdes de esta bella tierra.
A.R.M.
de verde oscuro sus álamos viejos.
Negro futuro que espera a los viejos,
cuando ya no estén, cuando no sean pueblo.
Tumbas profundas en la dura tierra,
de blanco pintadas, entre la hierba.
Viento del norte perfila la sierra,
y un sol de justicia seca la yerba.
Emigra la gente, ya no se quedan,
y sólo los muertos sus tierras pueblan,
el triste recinto muy solo queda.
Hoy he venido para ver tu sierra,
y tus desdentadas tumbas abiertas,
los pinos verdes de esta bella tierra.
A.R.M.
domingo, 15 de mayo de 2016
Cuando tú no estés.
Mañana en la madrugada,
ya no estarás junto a mi.
Ya no estará tu almohada,
ni tu pelo que en cascadas,
cubre tus hombros sin fin.
No sentiré tu perfume,
ni ese calor de tu cuerpo
que se acurrucada en el lecho,
en tus caricias de ensueño,
no se separa de mi.
Si te busco y no te encuentro,
si ya no siento tu aliento.
Si tu suspiro, un tormento,
que a veces me trae el viento,
como un recuerdo de ayer.
Vuelve de nuevo a mi vida,
en mi loco pensamiento.
Aplaca amor lo que siento,
que tus nuevas traiga el viento,
que anhela todo mi ser.
Cuando la luna se esconda,
cuando el sol en la mañana,
sobre la blanca almohada,
tu negro pelo en cascada,
vuelva de nuevo otra vez.
¿ Es un sueño o lo he vivido?
Se nublaron mis sentidos,
mil heridas he sufrido.
Ahora te tengo otra vez,
¡Todo quedó en el olvido!
Celos de este amor que siento,
tengo celos de este viento,
de los susurros de ayer.
Del aire que tú respiras,
de tus perfumes mujer.
A.R.M.
ya no estarás junto a mi.
Ya no estará tu almohada,
ni tu pelo que en cascadas,
cubre tus hombros sin fin.
No sentiré tu perfume,
ni ese calor de tu cuerpo
que se acurrucada en el lecho,
en tus caricias de ensueño,
no se separa de mi.
Si te busco y no te encuentro,
si ya no siento tu aliento.
Si tu suspiro, un tormento,
que a veces me trae el viento,
como un recuerdo de ayer.
Vuelve de nuevo a mi vida,
en mi loco pensamiento.
Aplaca amor lo que siento,
que tus nuevas traiga el viento,
que anhela todo mi ser.
Cuando la luna se esconda,
cuando el sol en la mañana,
sobre la blanca almohada,
tu negro pelo en cascada,
vuelva de nuevo otra vez.
¿ Es un sueño o lo he vivido?
Se nublaron mis sentidos,
mil heridas he sufrido.
Ahora te tengo otra vez,
¡Todo quedó en el olvido!
Celos de este amor que siento,
tengo celos de este viento,
de los susurros de ayer.
Del aire que tú respiras,
de tus perfumes mujer.
A.R.M.
viernes, 13 de mayo de 2016
Escarceos de la Luna.
Brilla la Luna en la noche,
muy blanco vestido tiene.
En el negro firmamento,
blancas nubes la sostienen.
Tiene cara de chiquilla,
y en su traviesa mirada,
busca el amor escondido,
que salga en la madrugada.
Una nube juguetona,
sus pechos de nácar tapa.
Con descuidado mohín,
aparta ella su bata.
En los picos de la sierra,
y tras las cumbres nevadas,
sus fauces asoma el viento
porque quiere cortejarla.
Corre asustada la niña
y pide refugio al alba.
Y en cercano olivar,
verde aceituna descansa.
El viento traiciones cuenta,
y mil relatos de muerte.
Aguda espada su aliento,
aullidos de pino verde.
Pide socorro la Luna,
huye del viento que hiere,
y el oscuro de la noche,
mil negras nubes la envuelven.
No te aventures mi Luna,
el viento no te conviene.
Mira que amor traicionero,
negras intenciones tiene.
De nuevo se esconde el viento,
tras los picachos de nieve,
rumiando su venganza,
entre gotas de aguanieve.
La bella niña se oculta,
tiene miedo, se estremece,
y en el olivar se esconde,
detrás de las ramas verdes.
Luna, salvaje criatura,
Luna de belleza hiriente,
tu desnudez en la noche,
al frío viento enloquece.
A.R.M.
muy blanco vestido tiene.
En el negro firmamento,
blancas nubes la sostienen.
Tiene cara de chiquilla,
y en su traviesa mirada,
busca el amor escondido,
que salga en la madrugada.
Una nube juguetona,
sus pechos de nácar tapa.
Con descuidado mohín,
aparta ella su bata.
En los picos de la sierra,
y tras las cumbres nevadas,
sus fauces asoma el viento
porque quiere cortejarla.
Corre asustada la niña
y pide refugio al alba.
Y en cercano olivar,
verde aceituna descansa.
El viento traiciones cuenta,
y mil relatos de muerte.
Aguda espada su aliento,
aullidos de pino verde.
Pide socorro la Luna,
huye del viento que hiere,
y el oscuro de la noche,
mil negras nubes la envuelven.
No te aventures mi Luna,
el viento no te conviene.
Mira que amor traicionero,
negras intenciones tiene.
De nuevo se esconde el viento,
tras los picachos de nieve,
rumiando su venganza,
entre gotas de aguanieve.
La bella niña se oculta,
tiene miedo, se estremece,
y en el olivar se esconde,
detrás de las ramas verdes.
Luna, salvaje criatura,
Luna de belleza hiriente,
tu desnudez en la noche,
al frío viento enloquece.
A.R.M.
viernes, 6 de mayo de 2016
Sólo sueños.
Soñé que estaba volando,
que tocaba el azul cielo,
me desperté de improviso
y solo estaba en mi lecho.
Soñé con el mar azul,
con mi barquito velero,
con mil peces de colores,
con las olas. con el viento.
Soñé que había en la Tierra,
la paz que todos queremos,
encontré sólo la guerra,
y se acabaron mis sueños.
Cuando el Sol de la mañana,
te ofrece una nueva vida,
¡cógela que no se escape!
y vívela día a día.
Ya mis sueños se marcharon,
se apagan como la vida,
los recuerdos del pasado,
de la senda recorrida.
La ronca campana suena,
la tarde, languidecía,
lentamente cae la noche,
la ciudad se ensombrecía.
A.R.M.
que tocaba el azul cielo,
me desperté de improviso
y solo estaba en mi lecho.
Soñé con el mar azul,
con mi barquito velero,
con mil peces de colores,
con las olas. con el viento.
Soñé que había en la Tierra,
la paz que todos queremos,
encontré sólo la guerra,
y se acabaron mis sueños.
Cuando el Sol de la mañana,
te ofrece una nueva vida,
¡cógela que no se escape!
y vívela día a día.
Ya mis sueños se marcharon,
se apagan como la vida,
los recuerdos del pasado,
de la senda recorrida.
La ronca campana suena,
la tarde, languidecía,
lentamente cae la noche,
la ciudad se ensombrecía.
A.R.M.
El voto cautivo.
Yo he conocido un país,
que con las arcas muy llenas,
de la noche a la mañana,
fue sumido en la pobreza.
Asumió la Democracia,
como forma de gobierno,
pero esta le vino grande,
y lo pagó todo el pueblo.
Se formaron los Partidos,
los puestos dados a dedo,
y la Joven Democracia,
muy pronto dejó de serlo.
Los ricos, mucho más ricos,
a los pobres, la indigencia,
lo social, en el olvido,
y así llegó la miseria.
Perdió la gente el trabajo,
hundida la clase media,
sin recursos se quedaron,
y perdieron sus viviendas.
Se cometieron delitos,
implicado fue el gobierno,
mas con el clásico "y tú más",
nunca apareció el dinero.
Una noticia nos llega,
que de punta pone el vello,
¡ay los pobres jubilados!
que se quedan sin sustento.
El pueblo tiene la ocasión,
en sus manos el remedio,
pues al inepto gobierno,
lo puede quitar de enmedio.
Conversaciones y pactos,
tiene que exigir el pueblo,
pues libres y en Democracia,
si quiere seguir viviendo.
Que se unan los Partidos,
de coalición un gobierno,
que devuelva la dignidad,
a las gentes de este pueblo.
Suena el cornetín agudo,
en marcha se pone el pueblo,
tiene en sus manos el voto,
¿pero sabrá cómo hacerlo?
A.R.M.
que con las arcas muy llenas,
de la noche a la mañana,
fue sumido en la pobreza.
Asumió la Democracia,
como forma de gobierno,
pero esta le vino grande,
y lo pagó todo el pueblo.
Se formaron los Partidos,
los puestos dados a dedo,
y la Joven Democracia,
muy pronto dejó de serlo.
Los ricos, mucho más ricos,
a los pobres, la indigencia,
lo social, en el olvido,
y así llegó la miseria.
Perdió la gente el trabajo,
hundida la clase media,
sin recursos se quedaron,
y perdieron sus viviendas.
Se cometieron delitos,
implicado fue el gobierno,
mas con el clásico "y tú más",
nunca apareció el dinero.
Una noticia nos llega,
que de punta pone el vello,
¡ay los pobres jubilados!
que se quedan sin sustento.
El pueblo tiene la ocasión,
en sus manos el remedio,
pues al inepto gobierno,
lo puede quitar de enmedio.
Conversaciones y pactos,
tiene que exigir el pueblo,
pues libres y en Democracia,
si quiere seguir viviendo.
Que se unan los Partidos,
de coalición un gobierno,
que devuelva la dignidad,
a las gentes de este pueblo.
Suena el cornetín agudo,
en marcha se pone el pueblo,
tiene en sus manos el voto,
¿pero sabrá cómo hacerlo?
A.R.M.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






