Cuando una Democracia instalada en un País y este presume de ser democrático, te deja estupefacto el modo en el que intenta disfrazarla, si no de degradarla.
Asistimos atónitos al tira y afloja, al toma y daca entre los partidos que se disputan los sillones y por tanto el poder. El aluvión de ideas, de propuestas, y de reuniones, de las ansias de unos, de los deseos de otros, de la corrupción de aquellos y del mangoneo de "juzgado de guardia", hacen de nuestra "sui géneris" Democracia, no una corriente de ideas, de intercambios en beneficio del pueblo, sino de un lodazal putrefacto en el que el estancamiento de las aguas democráticas empieza a oler muy mal, y el infecto olor se expande cual pandemia ineludible para el pueblo que, alienado por las ideas del "gurú" correspondiente, no piensa ni siente: sólo asiente.
En los de arriba, en los de siempre, en los que se dicen pueblo pero que ya no lo son, por su florido verbo, la demagogía es un arma perfecta porque dice lo que sus votantes quieren oír, y no dudan en "jurar en arameo" que sólo ellos son poseedores de la verdad y por tanto sin ellos, el caos. De nuevo el descenso a los infiernos en el que como siempre, pero no lo dicen, sólo se quemarán ellos, las bases que con su buena fe, los auparon al poder.
Catorce millones de españoles tienen hambre y sed de justicia. Pero como siempre los "poderes fácticos" de este País de Opereta se frotan las manos ante el "pelotazo" el pastel que otra vez se repartirán si el pueblo no le pone remedio.
Como en toda Democracia que se precie de serlo, los Tres Poderes del Estado en los que este se basa deben ser independientes "Conditio sine qua non" de todo Estado de derecho y por tanto de toda Democracia.
El 20 de diciembre de 2015, el País votó. Fue un voto pensado y en cierto modo analizado. Su voto, configuró posibles gobiernos sin mayorías absolutas. Gobiernos para hacer un País más justo y equitativo. En resumen una persona, un voto, porque es esencial en todo Sistema Democrático. No es poner patas arriba el Sistema, sino de mejorar las leyes y aspectos democráticos que redunden en beneficio del cotidiano hacer del pueblo al que rigen.
Señores Parlamentarios y demás políticos elegidos por el pueblo. Dejen de mirarse el ombligo y pónganse a trabajar; para eso les pagamos. El voto exige y el que paga reclama. De lo contrario, el voto que antes les aupó, que les dio el poder, sirva para "botarles" y les condene al infierno de la historia por los siglos de los siglos.
A.R.M.
lunes, 29 de febrero de 2016
Español de a pié.
Sentado en mi viejo sillón,
esta mañana temprano,
he repasado la vida,
lo hecho y lo que he dejado.
Cuando naces no eres dueño,
responsable de tus actos,
vives un mundo de ensueño,
de tus padres rodeado.
Mas sin darte cuenta creces,
y comprendes que los años,
en ti, han dejado huella,
y esta te ha causado daño.
Un día sales de casa,
sales buscando trabajo,
una y otra vez lo intentas,
pero vuelves derrotado.
Un día te llega el amor,
el destino lo ha buscado,
y con renovada fuerza,
sigues buscando trabajo.
Como el amor en la vida,
te llega lo que has buscado,
citas, amores y besos,
y ya te encuentras casado.
Llegan los hijos, problemas,
no sabes como educarlos,
si no en su negro futuro,
tampoco tendrán trabajo.
Terminaron los estudios,
estudios que fueron caros,
y como antaño sus padres,
tampoco tienen trabajo.
¿Qué hemos hecho de la vida?
¿Qué sociedad hemos creado?
cuando no somos capaces,
de crear, de dar trabajo.
Me preocupan los partidos,
de este País tan extraño,
que sólo llenan su bolsa
y dejan al pueblo exhausto.
A menudo me pregunto,
qué extraña esta Democracia,
sobre falacias basada,
y que miente más que habla.
A.R.M.
esta mañana temprano,
he repasado la vida,
lo hecho y lo que he dejado.
Cuando naces no eres dueño,
responsable de tus actos,
vives un mundo de ensueño,
de tus padres rodeado.
Mas sin darte cuenta creces,
y comprendes que los años,
en ti, han dejado huella,
y esta te ha causado daño.
Un día sales de casa,
sales buscando trabajo,
una y otra vez lo intentas,
pero vuelves derrotado.
Un día te llega el amor,
el destino lo ha buscado,
y con renovada fuerza,
sigues buscando trabajo.
Como el amor en la vida,
te llega lo que has buscado,
citas, amores y besos,
y ya te encuentras casado.
Llegan los hijos, problemas,
no sabes como educarlos,
si no en su negro futuro,
tampoco tendrán trabajo.
Terminaron los estudios,
estudios que fueron caros,
y como antaño sus padres,
tampoco tienen trabajo.
¿Qué hemos hecho de la vida?
¿Qué sociedad hemos creado?
cuando no somos capaces,
de crear, de dar trabajo.
Me preocupan los partidos,
de este País tan extraño,
que sólo llenan su bolsa
y dejan al pueblo exhausto.
A menudo me pregunto,
qué extraña esta Democracia,
sobre falacias basada,
y que miente más que habla.
A.R.M.
El anciano leñador.
Resuena el terrible trueno,
la montaña se estremece,
el eco recorre el valle,
que salta, corre enloquece.
Una pequeña cabaña
allá en el bosque escondida,
entre pinos y castaños,
con ramas fue construida.
Cae la lluvia con fuerza,
el viento sopla con furia.
Una lucecilla roja,
nos descubre allí la vida.
Un anciano leñador,
que viejas ropas vestía,
en la lumbre calentaba,
su poca y triste comida.
Hace carbón con la ramas,
vende la leña cogida,
y una apacible sonrisa,
su viejo rostro ilumina.
Le pregunto si es feliz,
y me responde, en la vida,
la felicidad se alcanza,
si la vives día a día.
Descubro en él la lealtad,
la honradez y la justicia,
su clara y limpia mirada,
¡y siento de él envidia!.
Por qué no somos felices,
en nuestro andar por la vida.
Por qué ella malgastamos,
la arruinamos día a día.
A.R.M.
la montaña se estremece,
el eco recorre el valle,
que salta, corre enloquece.
Una pequeña cabaña
allá en el bosque escondida,
entre pinos y castaños,
con ramas fue construida.
Cae la lluvia con fuerza,
el viento sopla con furia.
Una lucecilla roja,
nos descubre allí la vida.
Un anciano leñador,
que viejas ropas vestía,
en la lumbre calentaba,
su poca y triste comida.
Hace carbón con la ramas,
vende la leña cogida,
y una apacible sonrisa,
su viejo rostro ilumina.
Le pregunto si es feliz,
y me responde, en la vida,
la felicidad se alcanza,
si la vives día a día.
Descubro en él la lealtad,
la honradez y la justicia,
su clara y limpia mirada,
¡y siento de él envidia!.
Por qué no somos felices,
en nuestro andar por la vida.
Por qué ella malgastamos,
la arruinamos día a día.
A.R.M.
Día a día.
Pasé cantando la vida,
por caminos tropezando,
pero al final encontré,
lo que andaba buscando.
No lo encontré en la mañana,
tampoco al amanecer,
no lo hallé en la madrugada,
hallelo al anochecer.
Busco, ¿qué es lo que buscas?,
que no puedes encontrar,
lo has perdido en tu ignorancia,
¿a quién te quieres quejar?.
Cuando el Sol por la mañana,
anima tu soledad,
busca de nuevo la dicha,
porque quizás volverá.
La vida es sólo momentos,
no los puedes despreciar,
anda, corre cuanto puedas,
ve tras ella, alcánzala.
Al mundo llegas un día,
gritas, lloras angustiado,
pero el amor que buscabas,
él siempre estará a tu lado.
Vuela la imaginación,
cual caballo que desboca,
que salta, trota, galopa,
mis ansias se vuelven locas.
Sueña el preso que ya es libre,
mas los barrotes de hierro,
y los duros carceleros,
le dicen que todo es sueño.
A.R.M.
por caminos tropezando,
pero al final encontré,
lo que andaba buscando.
No lo encontré en la mañana,
tampoco al amanecer,
no lo hallé en la madrugada,
hallelo al anochecer.
Busco, ¿qué es lo que buscas?,
que no puedes encontrar,
lo has perdido en tu ignorancia,
¿a quién te quieres quejar?.
Cuando el Sol por la mañana,
anima tu soledad,
busca de nuevo la dicha,
porque quizás volverá.
La vida es sólo momentos,
no los puedes despreciar,
anda, corre cuanto puedas,
ve tras ella, alcánzala.
Al mundo llegas un día,
gritas, lloras angustiado,
pero el amor que buscabas,
él siempre estará a tu lado.
Vuela la imaginación,
cual caballo que desboca,
que salta, trota, galopa,
mis ansias se vuelven locas.
Sueña el preso que ya es libre,
mas los barrotes de hierro,
y los duros carceleros,
le dicen que todo es sueño.
A.R.M.
martes, 23 de febrero de 2016
A Bécquer.
Cuando pienso en la penumbra,
un silencio de ultratumba,
invade todo mi ser.
Y mi alma, aún dormida,
triste, desfallecida,
intenta a la vida volver.
Cuando el espíritu inquieto,
caminos y vericuetos,
que hacen daño a los sentidos,
he intentado recorrer.
Y si el tiempo se te acaba,
no puedes retroceder.
Cuando se clavan mis ojos,
más allá de las tinieblas,
y no veo, estoy a ciegas,
me siento desfallecer.
Que me alumbren el camino,
suplica todo mi ser.
Dime que no te has marchado,
y que sigues a mi lado,
como prometiste ayer.
y si acaricio tu cuerpo,
yo lo siento, no es un sueño,
¿por qué te fuiste mujer?.
Cuando el luminoso día,
la tarde llega, sombría,
el sendero se retuerce,
llega el sereno suspiro,
del espíritu tranquilo,
cuando la mente oscurece
A.R.M..
un silencio de ultratumba,
invade todo mi ser.
Y mi alma, aún dormida,
triste, desfallecida,
intenta a la vida volver.
Cuando el espíritu inquieto,
caminos y vericuetos,
que hacen daño a los sentidos,
he intentado recorrer.
Y si el tiempo se te acaba,
no puedes retroceder.
Cuando se clavan mis ojos,
más allá de las tinieblas,
y no veo, estoy a ciegas,
me siento desfallecer.
Que me alumbren el camino,
suplica todo mi ser.
Dime que no te has marchado,
y que sigues a mi lado,
como prometiste ayer.
y si acaricio tu cuerpo,
yo lo siento, no es un sueño,
¿por qué te fuiste mujer?.
Cuando el luminoso día,
la tarde llega, sombría,
el sendero se retuerce,
llega el sereno suspiro,
del espíritu tranquilo,
cuando la mente oscurece
A.R.M..
Una leyenda.
En 1519, después de un largo período de terribles presagios que según su cultura y creencias anunciaban y que serían funestas para el pueblo azteca, el emperador Moctezuma tuvo conocimiento de la llegada a sus tierras de unos extranjeros barbudos de piel blanca y relucientes vestimentas: eran los españoles capitaneados por Hernán Cortés. Moctezuma creyó que se cumplía una antigua profecía:el retorno del Dios Barbudo, la Serpiente Emplumada. Una de las representaciones del dios,es la de un hombre barbudo y blanco, por lo que Moctezuma creyó que Cortés era el dios Quetzacóalt. Parece ser que el emperador mandó buscar por todo el imperio, adivinos que le pudieran aconsejar. Como ninguno pudo contentarle y aclarar sus temores, mandó exterminarlos a todos. De lo que sí tuvo conocimiento es que los enviados buscaban una medicina que necesitaban para curar su enfermedad: el oro.
Casi todos los vestigios de la cultura y religión o creencias aztecas, fueron destruidas por la iglesia española, al considerarlas como cultos y objetos infernales. Hasta aquí, un somero relato de la llegada de Cortés Méjico. Y sin embargo.
Por suerte, hace muchos años en la biblioteca del sacerdote de un pequeño pueblo alemán de la "Selva Negra" cuyos antepasados habían vivido durante varias generaciones en Méjico, cayó en mis manos un libro muy antiguo sobre leyendas aztecas en las que el principal argumento era la conquista y caída del imperio azteca. Pero sobre todo, basado en los secretos sagrados aztecas y que sólo conocían los sacerdotes como legado de los dioses.
En este libro, y en una de las leyendas, se cuenta que el emperador Moctezuma conoció por boca de Cortés que él era el envíado de su señor, el emperador y rey más grande de la Tierra. Moctezuma consideró que para congraciarse con tan gran señor, el dios, era necesario ofrecerle un regalo digno de él. Consultó a los sacerdotes y estos estuvieron de acuerdo en la ofrenda del presente. Moctezuma,pidió a Cortés que le diera las medidas y el peso del gran rey. Con estas medidas y por medio de los sacerdotes que conocían los secretos de la alquimia, confeccionaron una especie de"sol o pan de oro" con desconocidos materiales y unos cálculos contenidos en la Pirámide del Sol. Este sol o pan de oro iba acompañado de una barrita cilíndrica de jade y otros materiales y de otra de la misma medida, al perecer de obsidiana. Lo cierto y según la leyenda, es que cuando las barritas golpeaban el disco solar se producía un sonido vibrante, de baja frecuencia que hacía que las personas a las que iba destinado se levantaban del suelo, gravitaban. No dice la leyenda si el emperador Carlos, supo de tan increíble regalo ya que los sacerdotes españoles destruyeron tal regalo al que consideraron infernal y demoniaco. Fue destruido, roto y quemado en la hoguera. Cuenta la leyenda que al romperlo, el sonido de los trozos rotos retumbaban de templo en templo como un lamento del dios azteca. El presente, llenó de terror a los sacerdotes españoles. La Santa Inquisición, destruyó las culturas de los pueblos mesoamericanos a los que obligó a convertirse y a adjurar de su religión y de sus creencias.
Pienso en otras culturas milenarias y en sus monumentos, en su grandiosidad, en las imponentes pirámides egipcias, Keops, Kefrén, etc. Puede que el "sol de oro" regalado al emperador Carlos no fuera una espeluznante brujería sino una "imposible realidad", y que los bloques de piedra, enormes, de varias toneladas, hubieran sido ensamblados al milímetro, de una forma dificil, si no imposible de comprender por nuestra sofisticada ciencia y tecnología del siglo XXI.
Dejo volar la imaginación y veo gravitar y desplazarse los enormes bloques de piedra de las pirámides de unas y otras culturas que se acoplan con una increíble técnica, al milímetro, y no puedo hacer otra cosa que maravillarme ante los secretos de su construcción. Vuelvo a imaginar cómo lo hicieron y vuelo con ellos intentando comprender el legado que nos dejaron a nosotros, las civilizaciones futuras.
Este pequeño relato compuesto de realidades históricas y otra de pura ciencia-ficción, deja a la imaginación volar más allá de lo imaginable.
No tengo más remedio que terminar con la clásica pregunta al posible lector:¿ pudo, o no pudo suceder?.
A.R.M.
Casi todos los vestigios de la cultura y religión o creencias aztecas, fueron destruidas por la iglesia española, al considerarlas como cultos y objetos infernales. Hasta aquí, un somero relato de la llegada de Cortés Méjico. Y sin embargo.
Por suerte, hace muchos años en la biblioteca del sacerdote de un pequeño pueblo alemán de la "Selva Negra" cuyos antepasados habían vivido durante varias generaciones en Méjico, cayó en mis manos un libro muy antiguo sobre leyendas aztecas en las que el principal argumento era la conquista y caída del imperio azteca. Pero sobre todo, basado en los secretos sagrados aztecas y que sólo conocían los sacerdotes como legado de los dioses.
En este libro, y en una de las leyendas, se cuenta que el emperador Moctezuma conoció por boca de Cortés que él era el envíado de su señor, el emperador y rey más grande de la Tierra. Moctezuma consideró que para congraciarse con tan gran señor, el dios, era necesario ofrecerle un regalo digno de él. Consultó a los sacerdotes y estos estuvieron de acuerdo en la ofrenda del presente. Moctezuma,pidió a Cortés que le diera las medidas y el peso del gran rey. Con estas medidas y por medio de los sacerdotes que conocían los secretos de la alquimia, confeccionaron una especie de"sol o pan de oro" con desconocidos materiales y unos cálculos contenidos en la Pirámide del Sol. Este sol o pan de oro iba acompañado de una barrita cilíndrica de jade y otros materiales y de otra de la misma medida, al perecer de obsidiana. Lo cierto y según la leyenda, es que cuando las barritas golpeaban el disco solar se producía un sonido vibrante, de baja frecuencia que hacía que las personas a las que iba destinado se levantaban del suelo, gravitaban. No dice la leyenda si el emperador Carlos, supo de tan increíble regalo ya que los sacerdotes españoles destruyeron tal regalo al que consideraron infernal y demoniaco. Fue destruido, roto y quemado en la hoguera. Cuenta la leyenda que al romperlo, el sonido de los trozos rotos retumbaban de templo en templo como un lamento del dios azteca. El presente, llenó de terror a los sacerdotes españoles. La Santa Inquisición, destruyó las culturas de los pueblos mesoamericanos a los que obligó a convertirse y a adjurar de su religión y de sus creencias.
Pienso en otras culturas milenarias y en sus monumentos, en su grandiosidad, en las imponentes pirámides egipcias, Keops, Kefrén, etc. Puede que el "sol de oro" regalado al emperador Carlos no fuera una espeluznante brujería sino una "imposible realidad", y que los bloques de piedra, enormes, de varias toneladas, hubieran sido ensamblados al milímetro, de una forma dificil, si no imposible de comprender por nuestra sofisticada ciencia y tecnología del siglo XXI.
Dejo volar la imaginación y veo gravitar y desplazarse los enormes bloques de piedra de las pirámides de unas y otras culturas que se acoplan con una increíble técnica, al milímetro, y no puedo hacer otra cosa que maravillarme ante los secretos de su construcción. Vuelvo a imaginar cómo lo hicieron y vuelo con ellos intentando comprender el legado que nos dejaron a nosotros, las civilizaciones futuras.
Este pequeño relato compuesto de realidades históricas y otra de pura ciencia-ficción, deja a la imaginación volar más allá de lo imaginable.
No tengo más remedio que terminar con la clásica pregunta al posible lector:¿ pudo, o no pudo suceder?.
A.R.M.
lunes, 22 de febrero de 2016
Canto a Jaén.
Yo a ti te canto Jaén,
tierra de grandes olvidos,
que sangras por las heridas,
al ver que se van tus hijos.
La montaña te protege,
y el Gran Castillo te guarda,
cual rocoso centinela,
vigilante de atalaya.
Dice el "duende" que en ti habita,
que en tu recinto almenado,
se oyen ayes, lamentos,
de los que antaño habitaron.
Sopla el viento de la sierra,
frío vendaval que asalta,
y que aúlla en el silencio,
que voltea las campanas.
En ti guardas una joya,
una Catedral con alma,
un Santo Rostro de Cristo,
al que siete llaves guardan.
Árabes baños tú tienes,
y tu Carrera empinada.
Hermosas plazas y parque,
donde niño yo jugaba.
Los Caños, la Magdalena,
esta, con su gran lagarto,
barrios que tienen historia,
gentes que enseñan su encanto.
Sueño con el Viernes Santo,
con la Imagen del Abuelo,
con ese grito que sale,
de las gentes de mi pueblo.
Hoy, lejos de mi niñez,
pero llevándote dentro,
veo al niño que tus calles,
fue muy feliz recorriendo.
A.R.M.
.
tierra de grandes olvidos,
que sangras por las heridas,
al ver que se van tus hijos.
La montaña te protege,
y el Gran Castillo te guarda,
cual rocoso centinela,
vigilante de atalaya.
Dice el "duende" que en ti habita,
que en tu recinto almenado,
se oyen ayes, lamentos,
de los que antaño habitaron.
Sopla el viento de la sierra,
frío vendaval que asalta,
y que aúlla en el silencio,
que voltea las campanas.
En ti guardas una joya,
una Catedral con alma,
un Santo Rostro de Cristo,
al que siete llaves guardan.
Árabes baños tú tienes,
y tu Carrera empinada.
Hermosas plazas y parque,
donde niño yo jugaba.
Los Caños, la Magdalena,
esta, con su gran lagarto,
barrios que tienen historia,
gentes que enseñan su encanto.
Sueño con el Viernes Santo,
con la Imagen del Abuelo,
con ese grito que sale,
de las gentes de mi pueblo.
Hoy, lejos de mi niñez,
pero llevándote dentro,
veo al niño que tus calles,
fue muy feliz recorriendo.
A.R.M.
.
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